Sigo en la sombra de tus pasos el fuego de tu rostro. Tan solo encuentro en el crepúsculo de tus ojos mi soledad reflejada en mil pedazos
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viernes, 12 de agosto de 2011

Nuestros Viajes por el Mundo - Asia

27. Nepal (Reino de Nepal)


Bhaktapur

Acostumbrados como estamos a ver lo cerros de Michoacán: el Tancítaro, el Tzirate, el Patamban, el Águila, frente a Iratzio, el Condémbaro, el cerro de los Horcones en donde cacé un venado de 8 puntas en un rancho de nombre La Pajera. Estos montes son tan altos y hermosos por sus bosques, su fauna y sus ranchos de no más de 10 chozas, que para treparlos se requiere de una condición física muy buena.

Pues estando en Bhaktapur, del reino de Nepal, al despejarse la niebla y al contemplar la cordillera del Himalaya y pasmarnos de la altura increible del Everest con sus nieves eternas y sus cerca de 9000 metros de altitud, nos quedamos con la boca abierta al contemplar tanta belleza. La foto que escogió Chito dice más que las palabras que yo pudiera expresar.

Bhaktapur se ubica al poniente de Katmandú, como a 80 Km. Destacan los templos budistas construidos en 3 plantas a 4 aguas. El guía no permitió que ingresáramos a los templos antiquísimos construidos con madera y teja por causa de los monos que, a veces, son agresivos con el turista, y como había que entrar descalzos, el guía nos previno del ejército de cucarachas.

La ciudad de Bhaktapur a mí me pareció mucho muy rara. Además, hay un enjambre de limosneros que casi te asaltan para que les des una rupia. Se ve la pobreza por todas partes y la ciudad está llena de puestos callejeros vendiendo comida y baratijas.

Hay turistas que van a esta ciudad y no ven la cordillera por causa del mal tiempo o de la niebla que cierra totalmente el panorama.

En el trayecto de regreso, en el autobús, se aprecian aldehuelas con personas, niños arriando el ganado de yaks y mujeres lavando ropa en el riachuelos frío como el hielo, pero cristalino. Ya me andaba por tomarme una cervecita o una cubita de Bacardí blanco. En una parada que hicimos en un pueblito, en chinga me fui a conseguir algo para saciar mi sed de chupe, una guama me hubiera caído de rechupete, ¿pero saben que encontré? un pomo de a litro de tequila Cuervo. No me puse bien chuco porque les invité a mis compañeros de viaje.

Llegamos a Katmandú como a las 10 de la noche. La carretera, principalmente de terracería, es muy sinuosa y con unos bordos al voladero impresionantes, pero el chofer, como los pilotos, son expertos para ir y venir.

Y eso es todo. Saludos a la colegancia.


Dhulikhel


Katmandú


Pokhara

Para leer la crónica del viaje al Reino de Nepal y la fascinante visita a Pokhara, pícale aquí


28. Uzbekistán


Samarcanda

Me perdí en el aeropuerto de Samarcanda. Allí, Yena, nuesto guía ruso, requirió de otro guía para las traducciones. El caso es que cuando llegamo a Samarcanda, procedentes de Tashkent, en el aeropuerto me perdí.

Se trata de una sala de espera demasiado grande y muchísima gente estaba durmiendo en los pasillo de la inmensa sala. Yena nos organizo de manera que fuésemos caminando en fila india hacia la salida, a veces había qué saltar los cuerpos dormidos en el suelo. Yo no me explico cómo es que me perdí si iba siguiendo la fila india.

Cuando me vi solo en ese maremágnum de pasajeros, me preocupé porque no podía preguntarle a nadie por las puertas de salida. Eran como las 2 de la madrugada y nuestros acompañantes de México y otros estados, querían descanzar en el hotel. Rosita, ya en el autobús, dio la voz de alarma, diciéndole a Yena que faltaba yo. Éste se movilizó con 3 policías para buscarme, entretanto, los turistas que viajaban con nosotros, se comenzaron a encabronar, pidiéndole a Yena que me dejaran por pendejo. Un señor que me vio cara de despistado, dentro de la sala, se acomidió a llevarme al autobús, en el trayecto nos encontramos con los "polecías" y con Yena. Al entrar al autobús, escuché apenado la rechifla. Eso es todo


Tashkent

Rogelio Montaño