Sigo en la sombra de tus pasos el fuego de tu rostro. Tan solo encuentro en el crepúsculo de tus ojos mi soledad reflejada en mil pedazos
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martes, 5 de julio de 2011

Felices de estar vivos

Por Yolanda Lorge

Todo comenzó en un domingo tranquilo, la gente estaba en las iglesias o reposando en casa, algunos venían de celebrar la graduación de la preparatoria de sus hijos y amistades; otros, aprovecharon su día de descanso para hacer sus compras o salir a comer.

Después, como a las 5:30 de la tarde, las sirenas comenzaron a aullar, rompiendo la calma del día. Un horrible y feroz tornado decidió pasar por la ciudad de Joplin, Mo., y demostrarle cómo se comporta la Madre Naturaleza cuando se enfurece. El tornado de varios kilómetros de ancho arribó rugiendo tras una advertencia emitida apenas 24 minutos antes.

Los tornados son rápidos, feroces y su fuerza arremete con lo que encuentran a su paso, destruyendo sin piedad todo aquello que obstaculice su camino. Son tan destructivos que los expertos dicen que pueden convertir casas, árboles y postes de electricidad en misiles.

Los tornados en sí son un fenómeno meteorológico que consiste en una columna de aire que rota de forma violenta.

La mayoría de nosotros sólo conocemos este fenómeno natural a través de películas como El Mago de Oz, donde ubicamos a la pequeña Dorothy y sus extraños amigos. Pero un tornado se trata del fenómeno atmosférico más intenso del que se tiene conocimiento.

Los tornados son detectados a través de radares de impulsos Doppler. La gran mayoría de los tornados del mundo se producen en la región estadounidense conocida como Tornado Alley (Missouri forma parte de ese “callejón”), aunque pueden formarse prácticamente en cualquier parte de América del Norte

Existen varias escalas diferentes para clasificar la fuerza de los tornados: La escala Fujita-Pearson los evalúa según el daño causado; un tornado F0 ó EF0, la categoría más débil, causa daño a árboles pero no a estructuras; un tornado F5 ó EF5, la categoría más fuerte, arranca edificios de sus cimientos y puede producir deformaciones estructurales significativas en rascacielos.

El Servicio Nacional de Meteorología clasificó el tornado de Joplin en la categoría EF-5, la más alta de su escala, con ráfagas de más de 320 kilómetros por hora. Éste hizo volar escombros a más de 100 kilómetros de distancia.

Destrucción y desolación inimaginable

El catastrófico tornado dejó a su paso millones de dólares en pérdidas, golpeó con contundencia y precisión viviendas y edificios. Se estima que la destrucción que dejó a su paso contempla miles de casas, así como oficinas y comercios. Las llamas y el humo de las tuberías de gas rotas nublaban las pilas de casas y comercios reducidos a escombros y de automóviles convertidos en chatarra. Los cientos de heridos debieron ser evacuados porque el tornado destrozó el hospital principal: el Centro Médico Regional Saint John's.

El devastador fenómeno meteorológico causó 153 muertos y más de 900 heridos. Entre cuatro mil quinientas a nueve mil personas perdieron sus empleos a causa del fatal meteoro. Arrancó de cuajo árboles y arrasó vecindarios enteros, dejando un rastro de desolación. El torbellino tocó suelo por sólo 20 minutos pero fue suficiente para partir la ciudad en dos.

Tras él, quedó un panorama de edificios destruidos y cientos de árboles derrumbados. El tornado fue democrático en su ira: desbarató a casas y edificios de apartamentos, de barrios pobres y fraccionamientos ricos, desde modestos negocios hasta Walmart y Home Depot.

El proyecto de desescombrar Joplin parece imposible, aún después de que los días se han tornado en semanas. El torbellino dejó un tiradero imposible de comprender. Los equipos de búsqueda y rescate realizaron varios recorridos por la zona destruida, con la ayuda de decenas de perros entrenados y aparatos de escucha, con la esperanza de recoger los sonidos tenues de algún posible sobreviviente debajo de casas y negocios derrumbados. Vehículos policiales y jeeps militares circulaban por carreteras a cuyos lados se veían casas en ruinas.

‘Peor que en la guerra’

Entre las casas destruidas se encuentra la de Adolfo y Della Castillo. Para Della es la segunda vez que un tornado destruye su hogar, ¡y esta vez sucedió justo en el día de su cumpleaños! Esa tarde estaban en su casa esperando a que vinieran los nietos a celebrar con ellos. Ya venían en camino cuando se empezaron a escuchar las sirenas, prendieron el televisor y vieron los avisos de alarma y de resguardo. Es un momento en que la descripción técnica de los meteorólogos se torna en terror. Inmediatamente se fueron a un baño en el centro de la casa. Della avisó con angustia y terror a los nietos para que no vinieran porque el tornado ya estaba pasando, que se metieran a algún lugar; se resguardaron en un McDonald’s.

Dentro del pequeño baño, Adolfo estaba deteniendo la puerta con su cuerpo “yo sabía que si se abría, el tornado nos iba a jalar y nos sacaría volando”. Della, acostada en el suelo y agarrada de las piernas de Adolfo “ella no la estaba pasando nada bien, estaba aterrada, llorando” dice Adolfo. “yo trataba de calmarla diciéndole que estábamos vivos, que Dios nos iba a proteger”.

Son momentos en que te sientes completamente vulnerable, sientes que nada está permanentemente anclado, te sientes impotente, indefenso. Por fuera oían el horrible sonido de la destrucción que estaba pasando, muebles volando sobre el techo, pedazos de madera golpeando las paredes, la lluvia entrando en la casa ya sin techo, alaridos de los vecinos y el ruido del tornado que hace que te truenen los oídos. Los sonidos producidos por un tornado son provocados por múltiples mecanismos. A lo largo del tiempo se han reportado varios sonidos producidos por tornados, frecuentemente comparados con sonidos familiares para los testigos y generalmente como alguna variación de un estruendo. Los sonidos que son reportados con mayor frecuencia remiten a un tren de carga, rápidos o cascadas, un motor a reacción o combinaciones de éstos. “Para mí, el sonido fue como de un jet”, dijo Adolfo.

Cuando pasó la tormenta, salieron y no reconocieron su hogar, todo estaba revuelto, había dentro de su casa aparatos y muebles de los vecinos, colchones sobre lo que quedaba de techo. Todos los aparatos eléctricos y electrónicos que todavía estaban ahí, completamente arruinados. Afuera, un mundo no reconocido, tremendo daño, gran parte del vecindario destruido. Los vecinos comenzaron a salir sigilosamente del revoltijo uno a uno, preguntándose los unos a los otros si estaban bien, agradecidos de haber sobrevivido el Apocalipsis: heridos pero vivos. “Por la gracia de Dios quedamos vivos”, afirmó Adolfo.Providencialmente, al baño en que estaban resguardados sólo se le hizo un pequeño agujero en el techo, “se hace más grande, y por ahí habríamos salido volando”, aseguró Adolfo.

Cuando fui a ver la casa de los Castillo, hacía exactamente una semana que había pasado la devastadora tormenta. “Esto es lo que queda” me dijo mientras señalaba los restos de su casa.

En lo que quedaba de una pared había una X roja, señal que ponen las compañías de seguros para medir los daños. La señal X significa daño total. Adolfo, un veterano de guerra, dijo que todo el tiempo mientras pasó el tornado y después de eso, había permanecido calmado y en control de sus emociones, todo su entrenamiento de soldado le había servido para responder con ecuanimidad y sin pánico hacia un momento de emergencia. Me confesó que “fue hasta que vi la X, que todo me llegó de golpe, que sentí en todo su tamaño la gran pérdida”. Porque, añadió “en la guerra de Vietnam, la X la ponían sobre los cadáveres de los soldados, y para mí, eso significa muerte, fue cuando lloré”.

Después de la casa de los Castillo, fui a hacer un recorrido por las partes destruidas de la ciudad. Nada en las experiencias de mi vida me había preparado para presenciar el paisaje apocalíptico. Lo primero que uno nota es la falta de colores vivos, todo se ve gris o café, ya no hay pasto, flores o árboles enteros, los árboles que quedan están sin corteza. Joplin se fundó en un área boscosa, y me pregunté ¿dónde están los árboles? Caos por dondequiera.

Ese mismo día, el presidente Obama llegó a Joplin. Después de visitar los barrios reducidos a escombros y conocer de primera mano las historias de familiares de las víctimas, estuvo cara a cara con las legiones de desamparados y afligidos. Asistió a un servicio religioso conmemorativo para honrar a quienes sufrieron lo peor. Un servicio sombrío y emotivo que recalcó el ambiente de duelo.Todo un vasto territorio de terrenos baldíos, cubiertos por escombros de casas y árboles derribados, llegué a un vecindario en el que árboles derribados partieron casas, los tejados fueron arrancados de cuajo, los automóviles estaban en ruinas y aplastados como latas de cerveza, había pedazos de madera regados por todas partes. No miré nada completo, sino más bien pequeñas imágenes domésticas: una habitación que aún tenía un televisor, un sillón en medio de escombros, una lavadora junto a una casa demolida.

Tras una larga semana de sufrimiento, limpieza y devastación, observé a residentes cavando entre los escombros de sus casas destruidas, revisando sus derruidos hogares con la esperanza de encontrar no sé que. Me imaginé que tal vez debajo de algunos edificio derribados tal vez todavía se encontraría gente muerta o por rescatar, mascotas temblando de miedo, traumatizados por todos los sonidos de la tormenta. Me embargó una enorme tristeza.

Los asistentes a la ceremonia vitorearon cuando Obama dijo: “Les prometo que su país estará allí con ustedes en cada paso del camino”. Esta tragedia no es sólo de ustedes. Es una tragedia nacional, y eso quiere decir que habrá una respuesta nacional", afirmó el mandatario.

"Ustedes han demostrado una simple verdad", dijo a los asistentes a la ceremonia, "que en medio de la congoja y la tragedia nadie es un extraño. Todo el mundo es un hermano. Todo el mundo es una hermana. Todos podemos amarnos unos a otros".

miércoles, 28 de enero de 2009

Obama y Yo


Yo estaba con el pellejo de gallina de la emoción al oírlo hablar ¡eso es toda una experiencia! Mike era el único miembro del público con cara de descreído, todos los demás estábamos histéricos. Oficialmente se calculó que había una asistencia de 40,000 personas. Un milagro para una ciudad de este tamaño que además es republicana en su gran mayoría.

Obama se fue acercando a su servidora. Los que ven a su lado son agentes del Servicio Secreto, había un chorromontón de esos. Los fotógrafos de la prensa nacional estaban acomodados en una plataforma especial que sube y baja.


Michelle ya había subido y dicho su discurso. En el evento no se permitió llevar letreros o pancartas personales, sólo se podían usar los que los organizadores repartieron ahí. Pero como a una Contreras nada se le debe prohibir, ahí tienen ustedes que me encontré por ahí este chico cartelón, y que me pongo a hacer mi propia pancarta con mi puño y letra que decía "Latinos for Obama". Como estaba yo en mero enfrente, los organizadores me dijeron que no lo podía usar, así que lo bajé (afortunadamente que no me lo quitaron). Pero en cuanto llegó Obama, que lo subo. La mano en el centro que ven deteniendo el cartel es mi inocente mano. Con decirles que unos fotógrafos de la prensa nacional tomaron fotos de la atrevida y su letrero. Sabrá Dios en dónde se habrán publicado. También un agente del Servicio Secreto sacó una foto de esto, pero me levantó el dedo gordo en señal de aprobación. Pueden ver mi cabeza en la orilla, abajo a la derecha.

Mi cuatacho Obama se acercó a hablar conmigo, agradeciéndome, EN ESPAÑOL, por mi letrero personal en su apoyo. El fotógrafo de estas fotos fue Mike y nunca logró una foto donde se vieran nuestras caras juntas. Bueno, algo es algo.








La gente estuvo esperando en fila para entrar al estadio desde la madrugada. Una vez en el estadio, se sentía una vibra fenomenal. Una diversidad humana nunca vista en Springfield: jóvenes y viejos, ricos y pobres. Sonrisas y abrazos entre desconocidos. Fue todo un festival cívico. Obama llegó a las 9:00 de la noche. A nadie le importó la espera

En Springfield no hay muchos negros, y es una región muy conservadora y republicana. Que Obama haya tenido este poder de convocatoria entre esta gente, fue histórico. Esto se llevó a cabo en un auditorio. Ésta es la gente que estaba parada enfrente al rededor. Pero atrás estaban las gradas con un chorro de gente sentada




MOMENTOS HISTÓRICOS

Como para la mayoría de la gente, hay momentos históricos que están grabados en mi mente. Todavía me acuerdo del momento en que supe que John Kennedy había sido asesinado: Vivíamos en Lerdo de Tejada, y Chela, la amiga de María vino corriendo a la casa a darnos la noticia. Ese día hubo ediciones especiales del periódico nocturnas, todas andábamos llorando como si lo hubiéramos conocido personalmente; me imagino, parte de una histeria colectiva.

Cuando asesinaron a Robert Kennedy, andábamos con Pepe y un amigo de él en el centro, íbamos a ir al cine y estábamos comiendo en un restaurante del centro. La noticia estaba por todas partes y lo estábamos viendo en la tele.

Cuando pasó lo del atentado a las torres en Nueva York, yo estaba en cama a punto de levantarme y me llamó mi yerno Chris para decirme que viera en la tele lo que estaba pasando.

Ahora, una cosa es ser parte indirecta de los acontecimientos, y otra es estar en medio de ellos; como estuvieron algunos de nuestros miembros de la familia en las marchas y demostraciones masivas en protesta de las últimas elecciones en México; o Pepe en Tlatelolco en 1968.

Así mismo me tocó estar en la elección histórica de Barack Obama. Por andar tan metida aquí en las cosas políticas y cívicas, tuve la oportunidad que el Partido Demócrata local me diera pases para estar enfrente de la multitud que estuvo presente en su visita a Springfield, que para suerte, esa vez su esposa e hijas lo acompañaron en el viaje.

Aquí les comparto unas fotos sobre este evento y una de las cartas que Obama me ha mandado a mi mail personal. Yo sé que esta misma carta se ha mandado a miles de gentes que tomaron parte activa en su elección, por mi parte, yo ayudé al comité demócrata local en la campaña, y como quiera que sea, lo considero todo un documento histórico.

Yolanda


The future of this movement‏
From:
Barack Obama (info@barackobama.com)
Sent:
Sat 1/17/09 7:24 PM
To:
Yolanda Lorge (yolandacl@msn.com)

Yolanda --
I have some exciting news to share about the future of this grassroots movement.I recorded a personal message for you. Please take a minute to watch the video:

http://my.barackobama.com/page/m2/55c13e05/6c540dbf/573fa10/11884deb/4193251871/VEsF/

What you built can't stop now. Together with our partners at the Democratic National Committee and its new chairman, Governor Tim Kaine, this movement will continue organizing and bringing new people into the political process.The challenges facing our country are too great, and our journey to change America is just beginning.I look forward to working side-by-side with you in the months and years ahead.

Thanks,
Barack .
ESTE SÍ SE ESCUCHA

Yolanda --
In just six days, we will begin the next chapter in our shared American story. We've put together an inaugural full of great events. I want you to be a part of the celebration -- whether you're traveling to Washington, D.C., or staying at home in your community.I've recorded a short video about all the ways that you can get involved in the upcoming events. Watch the video and sign up to bring the Inauguration to your community.

This inauguration isn't about me. It's about all of us.The Presidential Inaugural Committee is hard at work organizing the most open and accessible inauguration in our nation's history. We want every American to share in the celebration of change. There are a number of ways for you to get involved in your community, from taking part in the national day of service on January 19th, to hosting a house party on January 20th -- your own Inaugural Ball.Watch the video, and sign up today to celebrate the Inauguration in your community:http://www.pic2009.org/yourinauguration

Thank you,
Barack

P.S. -- If you are going to be in Washington, D.C., text OPEN to 56333 on your mobile phone to make sure you get up-to-the-minute updates about inaugural events.