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miércoles, 31 de julio de 2013
Jesús Ma. Contreras Domínguez
Categoria: Dibujo
Tecnica: Grafito sobre papel.
Titulo: Jesus Contreras Dominguez.
Medidas: 33 x 25.
Marco: Cedro tallado del siglo 19.
Fecha: 2013.
Autor: Gustavo Verduzco.
Etiquetas:
El Arte en Linea,
Jesús
domingo, 23 de diciembre de 2012
lunes, 10 de diciembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
La tumba de mi Abuelito Jesus
Etiquetas:
Abuelito Jesús,
in memoriam,
Jesús,
Judith
viernes, 25 de septiembre de 2009
Los Orígenes Contreras


Don Jesús María Contreras Domínguez nació en Ciudad Juárez, Chihuahua, el día 8 de Junio de 1913 a las seis de la tarde. Hijo de Don Jesús María Contreras Lobato de 24 años y Doña Elisa Domínguez Montes de 19 años, vecinos del Partido Escobedo.
Sus abuelos paternos fueron Don Pedro Contreras y Doña Juana Lobato, y los señores Don Crescencio Domínguez y Doña Victoriana Montes fueron sus abuelos maternos


Ejerció todos los oficios imaginables, algunos de su propia invención, y en una de sus andanzas llegó a Morelia, Michoacán, en dónde conoció a la bellísima Amalia y no tuvo más remedio que enamorarse de ella.
Sus abuelos paternos fueron Don Pedro Contreras y Doña Juana Lobato, y los señores Don Crescencio Domínguez y Doña Victoriana Montes fueron sus abuelos maternos


Ejerció todos los oficios imaginables, algunos de su propia invención, y en una de sus andanzas llegó a Morelia, Michoacán, en dónde conoció a la bellísima Amalia y no tuvo más remedio que enamorarse de ella.
Etiquetas:
Abuelita Elisa,
Abuelito Jesús,
Canciones,
Ciudad Juárez,
Jesús,
Orígenes,
Paso del Norte
JESUS CONTRERAS DOMINGUEZ
Categoria: PinturaTitulo: Jesús Contreras Dominguez.
Técnica: Oleo sobre Bastidor.
Medidas: 50 x 60 cms.
Fecha: 2008.
Autor: Gonzalo Torrico Prado.
Etiquetas:
Cd. Juárez,
Gonzalo Torrico Prado,
Jesús,
Jesús Contreras Dominguez.,
Retrato
La Última con mi Papá

Jair el de Riky, dijo.
Está triste.
Sí.
¿Por qué está triste?
Porque se quedó solito.
Lágrimas mías.
Le decía mi tío Rogelio a Yolanda que mi papá murió de tristeza. No podía ser de otra manera, nuestra salida de Juárez fué una pérdida pavorosa. Tanto para Él como para mi Abuelito.
Su familia nunca lo pudo entender. Esa es la razón por la que no aparecemos en la lápida de su tumba. Cada vez que yo iba a Juárez, le pedía a mi Abuelito que me llevara al panteón. No decía que no, pero de una u otra forma nunca íbamos. Hasta que uno o dos años antes de fallecer le dijo a Rogelio que fuéramos los tres.
De cualquier forma, cada vez que yo iba a Juárez lo saludaba al pasar. Tanto al llegar como al regresar.
Su figura, su imagen, me hizo mucha falta. Siempre lo llevo en mi corazón y en mis recuerdos.
Hoy que sólo lo tengo en una fotografía, todos los días le digo: "Hola PAPÁ. Mira, por aquí haciendo lo mejor que puedo. Gracias"
pepe
Ante la tumba de nuestro papá en Cd. Juárez:
Yolanda, María, Isabel, Víctor y Teresa.
Su canción favorita:
"Dicen que por las noches nomás se le iba en puro llorar.
Dicen que no comía nomás se iba en puro tomar.
Juran que el mismo cielo se estremecía al oír su llanto.
Cómo sufrió por ella que hasta en su muerte la fue llamando."
Yolanda, María, Isabel, Víctor y Teresa.
Su canción favorita:
"Dicen que por las noches nomás se le iba en puro llorar.
Dicen que no comía nomás se iba en puro tomar.
Juran que el mismo cielo se estremecía al oír su llanto.
Cómo sufrió por ella que hasta en su muerte la fue llamando."
Mi papá
Cuando, por fin, visitamos la tumba de mi papá. Teresa, María, Víctor, Silvia y yo (Rosa Elena no alcanzó a llegar), le hicimos una pequeña ceremonia: le ofrecimos unas palabras, le leímos unos pasajes de la Biblia y le cantamos sus canciones favoritas. Teresa le ofreció unas palabras muy conmovedoras, le pidió disculpas por nuestra tardanza a visitarlo, le dio las gracias por todo lo que habíamos obtenido de él y, literalmente, le deseamos que descansara en paz.
Después, Víctor, con su prodigiosa memoria, nos llevó a hacer un recorrido por los lugares que solíamos frecuentar, como la iglesia del Hno. Márquez. Hasta supo qué camión tomar para ir a la casa de mis tíos Tavo y Licha.
Lo último que recuerdo de mi papá es cómo, cuando estaba bien, gozaba de nuestra compañía. En nuestra última casa, me acuerdo que yo me ponía detrás de una cómoda que estaba puesta en un rincón del cuarto. Esto era para que yo pretendiera que era una locutora de radio y cantante. Le decía a él que se sentara enfrente de “la radio” y fuera mi público. Cada que yo cantaba él me aplaudía.
También me gustaba hacerla de “pastor de iglesia”. Me ponía a tener servicios religiosos, y él, otra vez, se sentaba enfrente como parte de “la membresía”. Nos poníamos a cantar, y luego cuando yo hablaba le decía que dijera "AMÉN", "ALELUYA", lo cual seguía al pie de la letra.
Siempre me llamó “la chirisca”, el término que se usa en Juárez para las que tienen el pelo muy rizado.
De todos los recuerdos que tengo de él, ninguno es malo.
Después, Víctor, con su prodigiosa memoria, nos llevó a hacer un recorrido por los lugares que solíamos frecuentar, como la iglesia del Hno. Márquez. Hasta supo qué camión tomar para ir a la casa de mis tíos Tavo y Licha.
Lo último que recuerdo de mi papá es cómo, cuando estaba bien, gozaba de nuestra compañía. En nuestra última casa, me acuerdo que yo me ponía detrás de una cómoda que estaba puesta en un rincón del cuarto. Esto era para que yo pretendiera que era una locutora de radio y cantante. Le decía a él que se sentara enfrente de “la radio” y fuera mi público. Cada que yo cantaba él me aplaudía.
También me gustaba hacerla de “pastor de iglesia”. Me ponía a tener servicios religiosos, y él, otra vez, se sentaba enfrente como parte de “la membresía”. Nos poníamos a cantar, y luego cuando yo hablaba le decía que dijera "AMÉN", "ALELUYA", lo cual seguía al pie de la letra.
Siempre me llamó “la chirisca”, el término que se usa en Juárez para las que tienen el pelo muy rizado.
De todos los recuerdos que tengo de él, ninguno es malo.
Yolanda
Mi Papá

Pocas veces he podido regresar al centro del dolor que me causo subir a ese tren que me separo de él. Fue desgarrador, me quebró el alma... que tremendo.
El último recuerdo que guardo de mi papá es verlo parado en la puerta de la casa de la calle Sonora. Se estaba comiendo una manzana y me llamó, tenia una mirada muy triste. Me dio su manzana y me dijo: -"Dile a tu mamá que ya se vengan".- Estábamos con Rogelio. Mi siguiente recuerdo es estar en la iglesia del hermano Márquez y después el tren.
El respeto que yo le guardo a su memoria trasciende cualquier historia, es inamovible; después de eso cruzas el mar y no lo sientes.
Cuando regresé a Juárez para mis 15 años, mi abuelito me dijo que por qué no había ido al panteón. No, eso no estaba en mis posibilidades, no, no, no.
Después volví para hacer unas negociaciones para el taller. Llegué con Rogelio, que vivía en El Paso. Era el día de muertos y Berta se preparó para llevarle flores. Me preguntó que si quería acompañarla y le dije que no.
El proceso para mi recuperación fue muy largo, pero Dios me protegió poniendo a mi paso a mucha gente que me ayudó de mil formas. De tal manera que cuando fuimos los hermanos juntos a su tumba, recogí el pedazo de mi alma que estaba con él y le deje todo mi amor y mi respeto.
Antes de esto ya me había reconciliado con mi madre al grado de poder darle una atención digna y de respeto a su persona en el último año de su vida; así que visitar la tumba de mi padre fue una gran experiencia de amor y reconciliación conmigo y con mi vida.
Los amo hermanos
María
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