Sigo en la sombra de tus pasos el fuego de tu rostro. Tan solo encuentro en el crepúsculo de tus ojos mi soledad reflejada en mil pedazos
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lunes, 1 de noviembre de 2010

Ofrenda



Esta noche llega puntual y oscura
a llenar de sombras nuestros rincones,
con destellos de oro en los panteones,
con olor de flores, fruta y verdura.

Cálida expresión de nuestra cultura
donde se reflejan los corazones
llenos de añoranzas y sinrazones
áridas del alma con su armadura.

Es noche de ofrendas, cirios y velas,
dulce de guayaba y comida rica
para nuestros muertos y su zarzuela.

El rumor del viento al pasar platica
como un canto triste, fin de novela,
el ir de los años que nos replica.


sábado, 1 de noviembre de 2008

Décima Luna


I
Luna que roba el aliento
de mi noche sin fortuna,
oscuridad cual ninguna
en los confines del viento.
Soplo de luna violento
en el atajo escondido,
luna de rostro afligido
asoma entre la nube
de la calina que sube
desde mi pecho abatido.

II
Niebla de luna sangrante
que repta sobre la tierra,
viejos tambores de guerra
oscurecen mi semblante.
Sombra de luna jadeante
se arrastra por el camino,
polvos de paso cansino
obnubilan la razón
y empujan al corazón
a su funesto destino.

III
Luz de reflejos volantes,
faro de luz mortecina,
el paso de la neblina
por los entornos variantes
marca los fuegos tronantes
de mis eternos dolores.
Espejo de mis errores,
luna de la mar en calma,
onda que me parte el alma
y lastima mis amores.

IV
Luna de luz apagada,
puerto de mares oscuros,
viento que rompe los muros
de mi angustia acumulada.
Viso de luz azulada
anida bajo los montes,
matiza mis horizontes
con sus reflejos mortuorios
y pinta los abalorios
de mis ocultos Carontes.

V
Luna que siembra de penas
mis noches atormentadas,
los ecos de mis cañadas
se pierden en las arenas
de los despojos que apenas
descubro que se han perdido
y encuentro un mar teñido
de sangre que se derrama
desde mi pecho en la cama
de mi espíritu dormido.


VI
Lago de luna dormida,
reflejo de mis amores,
la brisa de mis dolores
dificulta la partida.
Sombra de luna perdida
entre los bosques dolientes,
nube de rostros presentes
hiere mi alma oscura
con la feroz quemadura
de mis recuerdos silentes.

VII
Luna que bebo a sorbos
en las noches estrelladas,
canto de las alboradas
que derriba mis estorbos,
luz que alimenta los morbos
de mis sueños escondidos,
ruta de rumbos torcidos
en la búsqueda del ser,
todo por volverte a ver
en mis senderos perdidos.

VIII
Luna que llena mi alma
de romances y suspiros,
voz que transforma los giros
de mi soledad sin calma,
luz que se filtra en la palma
de mi jardín olvidado,
cuento fugaz recordado
en los instantes de sueño,
triste corazón sin dueño
por tus besos estrujado.

IX
Luna que devela a fondo
la humedad de mis noches,
recuento de los derroches
que entre mis manos escondo.
Canto que me cala hondo
con su lamento profundo,
voz que me aleja del mundo
y retuerce mis entrañas,
lago de lunas extrañas
entre tus aguas me hundo.

X
Testigo de los despojos
que retuercen mi camino,
luna de mi cruel destino,
senda plagada de abrojos,
cruel ansiedad en los ojos
de tu apariencia moruna,
loca presencia de una
inmensidad encendida
que envuelve nuestra vida
en el brillo de la luna.


Imagen: Sandra Sandoval
Décimas: luis david

martes, 16 de septiembre de 2008

Raíces



México es un lago de aguas serenas
que se mecen impulsadas por la fuerza
de los vientos de la montaña sagrada
de los pueblos del altiplano.
Es un campo sembrado de maíz y calabaza,
una fortaleza en los llanos del norte
y una serranía donde vagan libres los venados.

México es un recinto ceremonial
construido por gente de barro y piedra,
danzantes que serpentean
bajo las esculturas de los dioses milenarios,
pirámides que atestiguan los ritos sangrientos
de la resurrección del sol, sacrificios litúrgicos
que propician la vida y la fertilidad,
poemas de dolor, de agonía y desconsuelo.

México es el encuentro de un enjambre
de razas y lenguas, religiones ocultas,
guerras por los cielos y los infiernos,
multitudes aglomeradas en las plazas
para celebrar las fiestas propiciatorias
de la nacionalidad apremiante, fuegos pirotécnicos
que se queman en las noches de la unidad,
gritos en las calles y avenidas,
tragos de tequila y besos de mujer.