Victor, Amalia, Pepe y Yolanda
Fue un momento muy especial de mi vida, de una muy profunda satisfacción personal, pues yo sabía que había gente que pensaba que ni siquiera lo debía de haber intentado por las circunstancias tan dificiles que vivíamos.
Pero en mi pensamiento siempre estaba que mi Papa había sido Ingeniero y mi Abuelito siempre me apoyó para lograrlo. Le hice la promesa, cuando Él estaba tendido en la casa de Rogelio y Yo estaba a solas con Él, de que sí haría la carrera fuera la circunstancia que fuera y así me sostuve.
Tenía que lograrlo y dedicárselo a Él en gratitud por su invaluable apoyo y lealtad para con nosotros.
Para mí siempre ha sido mi personaje inolvidable, lo considero mi segundo Papá,lo quiero mucho y lo llevo siempre en mi recuerdo.
Gracias una vez más Abuelito.
Pepe