Sigo en la sombra de tus pasos el fuego de tu rostro. Tan solo encuentro en el crepúsculo de tus ojos mi soledad reflejada en mil pedazos
Mostrando las entradas con la etiqueta Salvador B.. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Salvador B.. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Una Hermosa Familia

Salvador Bustos Zúñiga y sus hijas Vanesa, Marisa, Melisa y la pequeña Roxana.

jueves, 18 de julio de 2013

Feliz reencuentro


Salvador Bustos, Joselyn García Allshouse, Alicia Bustos Rodolfo Bustos, Adriana Ibarra, María Contreras y Yolanda Lorge.

En Sacramento, Cal. durante la celebración de los 15 años de Isabel Hernández.

viernes, 26 de junio de 2009

Salvador Bustos Zúñiga

Chava con su primer esposa, Olga. Sus hijas de grande a chica, Vanesa, Marisa y la Güera.


El niño en diferentes edades, es Chavita del primer matrimonio.

Vanessa. 15 años

Vanessa Bustos

Tía Lupe, Vanessa y Salvador Bustos Zúñiga

Chava y su familia

Salvador Bustos y su familia


La Chata
(otra Chata hermosa en la familia)


Aquí está la nieta de Chava, luego su hija menor, la Güera, y despúes la bebé que él está abrazando y que cumplía un año, es la Chata. Esta bebé es la que creemos que se parece mucho a mi tía Amalia de niña.


En la segunda está su segunda hija Marisa y Chava y la Chata

Alicia

Nayarit

Sergio, Rodolfo y Salvador Bustos Zúñiga



En esta foto está Marsella, Sergio, una tía y Rodolfo. El niño que tiene Rodolfo es Fernando, los otros niños no los conozco.

Alicia

Los Niños Bustos Zúñiga

Este trío de niños bonitos son los hijos menores de mi tío Rodolfo y mi tía Lupe y fueron alegres e incansables compañeros de juegos para Rosa Elena y para mí.


Alicia, Rodolfo y Chavita


medio Rodolfo, Alicia, Chava y Paco
Parte de la familia Bustos Zúñiga (faltan Sergio y Marcella)

Alicia, Rodolfo y Chavita

Alicia Bustos Zúñiga

Aquí estoy con mi uniforme del colegio Cásarez. Gracias a la tía Lourdes pude estudiar toda la primaria allí becada. En toda esa época, desde el kinder hasta el sexto grado, amenicé cuanta fiesta tuvieron. Yo era el numerito de las fiestas escolares, siempre me ponían a cantar: El jibarito, La cigarra, Granada y El diablito loco (quien saber porqué.)

Para mí fue una experiencia muy bonita de mi niñez, en la que nunca puedo olvidar el edificio del Colegio, donde entraban y salían las golondrinas en la mañana y jugábamos mucho en el patio central. Lo guardo en mi corazón porque recuerdo que yo allí soñaba mucho a mi papá. Soñaba que iba entrando en el portón.

Recuerdo que las monjitas me mandaban a comprar todos los días las tortillas,(3 o 4 kilos) porque yo estaba media interna, entraba en la mañana y comía allí y salía hasta las 5 p.m. En muchas ocasiones compraba medio kilo menos y con eso me compraba donas que me sabían a gloria! Que Dios perdone mi pecado!


Rodolfo Bustos Zúñiga

Rodolfo era el huelecudo de la familia (el tímido). Nosotros fuimos uña y mugre desde chiquitos hasta la fecha. De pequeño yo lo protegía mucho, cuando los vecinos más grandes le pegaban, yo salía en su defensa y les rompía el hocico, les advertía que él tenía quien lo defendiera!

Una ocasión en que mi mamá le iba a pegar con el cinturón, empezó a patalear y a gritar: "¡con eso no me pegues porque me duele mucho!". Entonces mi mamá agrarró una raqueta de plástico para pegarle y el volvía a repetir: "!con esa tampoco, porque me duele mucho¡" Mi mamá le gritaba: "entonces con cual quieres que te pegue?. Y el contestaba: "con ninguna con ninguna" Esta anécdota nos hace reír mucho hasta la fecha.

Cuando lo mandaban a algún mandado, siempre decía: "¡todo yo, todo yo!". Ahora todos en coro se lo recordamos.

Rodolfo es un hermano extraordinariamente generoso y bondadoso con toda la familia y yo vivo actualmente en un motor home que está en el terreno de su casa, en la parte de atrás. Todos lo queremos muchísimo. Yo siento un gran apoyo de su parte hasta la fecha y estoy muy agradecida con él por su apoyo incondicional para mi y mis hijos. Todos lo queremos mucho. Es verdaderamente especial para mi, me siento muy unida a él.


Salvador Bustos Zúñiga

Chava fue el más pequeño y también el tremendo de la casa, siempre estaba metido en problemas con otros chiquillos de la colonia. A cada rato le iban a dar la queja a mi mamá. Recuerdo que hasta un perro con rabia lo mordió porque le jaló la cola y le tuvieron que poner las inyecciones. El siempre estuvo muy apegado a mi mamá.

Recuerdo que cuando estaba chiquito, mi mamá me mandó cuidarlo y me lo llevé a jugar y lo senté en un hormiguero sin darme cuenta y cuando llegué a la casa, con el niño todo picoteado, ¡me dieron una paliza! que a la fecha no se me olvida.

Otra anécdota de Chava fue cuando en la noche, cuando una familia dormía, les eventó por una ventana rota un palomón y en la mañana siguiente toda la familia amaneció con chorrillo por el susto que les pegó. Nunca supieron quien fué, estaban enojadísimos y se preguntaban ¿quien chingados habría sido! Chava nos confesó a nosotros que él había sido.

Chava es un buen hermano, solidario, alegre, bromista y lo queremos mucho.

Actualmente tiene 5 hijos: Vanesa, Maritza, la Güera, Chavita y la más pequeña, muy parecida a mi tía Amalia cuando estaba pequeña (según nosotros).

Alicia Bustos